¿Cómo introducir el huevo en la dieta de los niños?

La infancia es una etapa de crecimiento y desarrollo, por eso las necesidades de los más pequeños se encuentran incrementadas. El huevo es un alimento muy valioso desde el punto de vista nutricional. Tiene una alta densidad de nutrientes; aportando proteínas con un alto valor biológico, así como un mayor predominio de grasa insaturadas frente a las de carácter saturado. Contiene vitaminas A D y E y del grupo B, exceptuando la Vitamina C y es rico en minerales esenciales, como fósforo, selenio, yodo, hierro y zinc. Entre los ácidos grasos destacar la presencia de ácidos grasos W-3.

Tanto en la clara como en la yema se han encontrado una serie de compuestos beneficiosos que desempeñan diversas funciones tales como: antioxidante, antiinflamatoria, antimicrobiana y antiviral entre otras. Además de la presencia de colina, nutriente que favorece el desarrollo del cerebro, un motivo por el que mujeres embarazadas y lactantes no deberían de privarse.

¿Cuándo y cómo debo introducir el huevo?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la asociación de pediatría (AEP), aconsejan lactancia exclusiva hasta los 6 meses de edad, y una alimentación complementaria adaptada hasta aproximadamente los dos años. Existen muchas formas de introducir el huevo en la dieta de los bebés; ofreciendo los alimentos de manera triturada, u ofreciendo los alimentos como tal.

Esta técnica, de ofrecer alimentos en su esencia, está cada vez más presente en nuestra sociedad y se denomina Baby Led Weaning (BLW) o alimentación complementaria autorregulada, donde los niños participan de manera activa en el acto de comer. El niño se sienta en la mesa, explorando los alimentos con sus manos, saboreando, experimentando y percibiendo a través de los 5 sentidos. El huevo a partir de los seis meses se puede introducir en la dieta a partir de cualquiera de las dos técnicas.

Una vez decididos a introducir el huevo en la dieta, es importante no dar ningún otro alimento nuevo durante este periodo, para detectar posibles alergias. La forma de iniciar a tu hijo en este alimento debe de ser pausada y nunca en la cena, ya que, al dormirse, podríamos no enterarnos de cualquier reacción.

Para la introducción, de la yema, de la clara y el huevo entero, es importante cocerlo alrededor de 20 minutos. Los pasos para la introducción del huevo son los siguientes:

  • Día 1 ½ Yema cocida
  • Día 2 1 yema cocida
  • Día 3 ¼ de clara cocida
  • Día 4 ¾ de clara cocida
  • Día 5 ½ de clara cocida
  • Día 6 1 clara cocida
  • Día 7 Huevo cocido entero
  • Día 8 Tortilla francesa muy cocinada

Si todo va bien, y no surge ninguna reacción alergia, se puede cocinar de otras formas, en tortilla, en bizcochos, eso sí, siempre bien cocinado. Hasta los 3 años no es recomendable, introducir el huevo en forma de huevo frito, ya que todas las funciones del sistema digestivo no se encuentran desarrolladas y puede provocar indigestión.
A medida que van creciendo ¿Cómo puedo incluir el huevo y optimizar su valor nutritivo?

El huevo es un alimento que tiene gran versatilidad a la hora de cocinarse y se puede introducir en cualquiera de las comidas diarias: desayuno, media mañana, comida, merienda o cena.

Revueltos y tortillas

Constituyen un plato ideal para tomar en: desayuno, comida y cena. Los huevos revueltos y las tortillas las podemos combinar con:

  • Alimentos de origen vegetal: Espinacas, champiñones, calabacín, patata, berenjena, tomate.
  • Alimentos de origen animal: queso, jamón serrano, atún, sardinas.

Huevos Cocidos y escalfados

Resultan un complemento perfecto para sánwiches, legumbres, pisto y verduras en general, además de ser un componente estrella en múltiples ensaladas. Se puede tomar en cualquier momento del día.

A la plancha, fritos o al microondas

Como acompañamiento de fuentes vegetales y/o animales. El momento idóneo de consumo es en la comida o en la cena.

En postres

Como ingrediente de postres como las natillas, bizcochos y flanes caseros.

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